Acicalamiento: un ritual de higiene y bienestar

Acicalamiento: un ritual de higiene y bienestar

El gato es un animal extremadamente rutinario y aseado, ya habrás notado cómo le molesta cualquier cosa extraña en su cuerpo y su rutina de acicalamiento, que es todo un ritual diario de higiene, también es un acto placentero y muy relajante, que lo ayuda a sentirse a gusto y tranquilo, date cuenta por ejemplo como después de sentir temor o susto, enseguida el gato comienza a acicalarse.

En sus primeros días de vida, el gato es acicalado por su madre, pero a la sexta semana aunque su madre le hubiera o no enseñado, ya él se acicala tan perfectamente como un gato adulto, es una conducta instintiva. Él sabe que, producto de ser un cazador, su cuerpo recoge mucha suciedad y es vital deshacerse de ella, ¿cómo? con la ayuda de su lengua y patas.

La lengua, su principal herramienta

En sus papilas, que son espinas puntiagudas,  hay pequeñas cavidades en forma de “U” que almacenan saliva con lo que el gato puede no solo refrescar todo su pelaje sino penetrarlo hasta llegar a la piel para remover grasa, suciedad y mantenerse limpio.

Y como toda rutina, tiene un orden

Puede que aún no lo hayas notado, pero tu gato mantiene un orden muy específico al acicalarse, aunque por momentos lo interrumpa con alguna distracción y luego retome. Generalmente, comienza acicalando sus patas, las cuales humedece mucho para luego frotar con ellas su cara y orejas, luego sigue por los hombros, espalda y patas traseras, hasta llegar a su barriga, rabo y cola. Es normal que un gato pase acicalándose incluso la mitad del tiempo que está despierto.

¡Por un acicalamiento saludable!

Nuestra invitación es a que le procures a tu gato(s) un acicalamiento sano y adecuado:

Acicalarse hace que tu gato ingeste mucho pelo y a veces su sistema digestivo se queda corto al evacuarlo, produciendo las llamadas ‘bolas de pelo’ que hacen que tu gato sufra ahogos y vomite, ayúdalo con el cepillado varias veces por semana. Y si tiene pelo largo, ayúdalo con un cepillado diario.

El baño borra sus feromonas y esto le causa estrés: al lamerse, tu gato impregna su cuerpo de gran cantidad de feromona (su propio olor), pero el baño lo borra y esto causa mucho estrés, evita los baños frecuentes, un gato no los necesita.

Los gatos adultos o con alguna discapacidad necesitan más ayuda que los demás: las artritis, dolencias y discapacidades limitan sus movimientos y capacidad de mantenerse tan limpios como quisieran, y verse sucios también les causa estrés, ayudémosles a mantenerse regios, de paso podemos hacer de las sesiones de cepillado y limpieza, todo un ritual de mimo y caricias.

¿Tu gato se acicala excesivamente? Si lo hace esporádicamente, evalúa si previamente tuvo un episodio de estrés o miedo intenso como un viaje en carro por ejemplo, entonces él mismo usará el acicalamiento para apaciguar y calmar el estrés. Pero si lo hace con mucha frecuencia y sin una razón aparente, presta mucha atención y consulta al etólogo, tu gato podría estar desarrollando una conducta compulsiva.

A veces un acicalamiento excesivo también puede ser señal de dolor o enfermedad. Observa si tu gato se acicala mucho en una misma zona de su cuerpo porque puede que justo ahí tenga molestia o dolor, pulgas, parásitos o una dermatitis.  Si tiene vibraciones constantes en su piel (como ondas o escalofríos que recorren su cuerpo), si se muestra agresivo o gruñe cuando lo intentas tocar, si además tiene comportamientos fuera de lo normal como estar más escondido o más vocalizador o más quieto o inquieto… ¡Llévalo con su médico veterinario!

Un gato aburrido o deprimido puede dejar de acicalarse o acicalarse compulsivamente: a lo largo de nuestros estudios y experiencia, encontramos muchos gatos que sufren de aburrimiento por vivir en ambientes estériles, faltos de estímulo y atención, no confundamos su quietud con “mi gato se volvió muy juicioso, ni se siente”, porque muchos de ellos adoptan conductas compulsivas como acicalarse tanto para canalizar su estrés, al punto de tumbarse el pelo y producirse llagas, otros por el contrario, se abandonan a sí mismos y caen en depresión. 

Escrito por:

Ana Gallo. Etóloga U del CES.

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